Los recitales en lugares no aptos son potencialmente peligrosos para estadios, edificios y personas

Desde 2009 en adelante la Asociación Vecinal de Fomento Barrio Parque General Belgrano y Nuevo Belgrano, la Asociación Civil Vecinos de Belgrano y la Red Alerta Nuñez Saavedra Rivadavia vienen denunciando ante diversos organismos, inclusive ante el Tribunal Superior de Justicia, que los recitales en lugares no aptos no sólo habían provocado daños en los edificios, en un amplio radio, sino que también podrían generar riesgo de accidentes en los estadios, de lo que hay antecedentes en varios países del mundo:


Estas vibraciones se transmiten a gran distancia, generando fuertes ondas que se desplazan por el subsuelo, de forma potencialmente dañina para todos aquellos edificios que entran en resonancia, y también (por un fenómeno conocido como subsidiencia) para aquellas casas que están asentadas sobre terrenos lábiles.

Como consecuencia de haber desoído mediciones, informes técnicos especializados y normas internacionales de seguridad, los viejos estadios de la ciudad de Buenos Aires habrían sufridos daños en su estructura.

Es muy grave: durante años el Gobierno de la Ciudad ninguneó la denuncia de profesionales, técnicos y vecinos, amparando el millonario negocio de los recitales, aunque hubiese riesgo para las estructuras de concreto de los estadios y de los edificios, y también para nuestros jóvenes.

Despúes de años de haber sido acusados de "personas a quienes les molestaba la música o el ruido" los recitales tuvieron que ser suspendidos, no por el ruido, sino porque no cumplían con normas internacionales y porque generaban ondas potencialmente dañinas a más de 3 Km de distancia.