La Asociación de Fomento Barrio Parque General Belgrano y Nuevo Belgrano, la Asociación Civil Vecinos de Belgrano y la Red Alerta Nuñez-Saavedra-Rivadavia denunciamos ante diversos organismos, inclusive ante el Tribunal Superior de Justicia, que los recitales en lugares no aptos no sólo habían provocado daños en los edificios, en un amplio radio, sino que también podrían generar riesgo de accidentes en los estadios, de lo que hay antecedentes.
Las vibraciones, consecuencia de las ondas producidas por el “pogo”, se transmiten a distancia, generando fuertes ondas vibratorias que se transmiten por el subsuelo, que a su vez provocan un fenómeno conocido como resonancia, potencialmente destructivo para las estructuras edilicias.
Como consecuencia de haber desoído mediciones, informes técnicos especializados y normas internacionales de seguridad, los estadios habrían sufridos daños en su estructura.
Es muy grave: durante años el Gobierno de la Ciudad ninguneó la denuncia de profesionales, técnicos y vecinos, amparando el millonario negocio de los recitales, aunque hubiese riesgo para las estructuras de concreto de estadios y edificios y también para nuestros jóvenes.
Despúes de años de haber sido acusados de "personas a quienes les molestaba la música o el ruido" los recitales tuvieron que ser suspendidos, no por el ruido, sino porque no cumplían con normas internacionales, generando daños a 3 Km a la redonda.
Las vibraciones, consecuencia de las ondas producidas por el “pogo”, se transmiten a distancia, generando fuertes ondas vibratorias que se transmiten por el subsuelo, que a su vez provocan un fenómeno conocido como resonancia, potencialmente destructivo para las estructuras edilicias.
Como consecuencia de haber desoído mediciones, informes técnicos especializados y normas internacionales de seguridad, los estadios habrían sufridos daños en su estructura.
Es muy grave: durante años el Gobierno de la Ciudad ninguneó la denuncia de profesionales, técnicos y vecinos, amparando el millonario negocio de los recitales, aunque hubiese riesgo para las estructuras de concreto de estadios y edificios y también para nuestros jóvenes.
Despúes de años de haber sido acusados de "personas a quienes les molestaba la música o el ruido" los recitales tuvieron que ser suspendidos, no por el ruido, sino porque no cumplían con normas internacionales, generando daños a 3 Km a la redonda.

















